Era el día del estreno. Llevaba muchos meses (demasiados para mi poca paciencia) esperándolo. Cuando entré en la sala sentía un gusanillo en el estómago que me decía que la hora había llegado. Estaba inquieta sentada en la butaca, quería que empezase de una vez. Tras unos cuantos puñados furtivos de palomitas las luces se apagaron y comenzó la aventura.


"Las crónicas de Narnia: el príncipe Caspian" es más de lo que esperaba. Al igual que la primera película me ha sorprendido. Yo soy de esas personas que cuando leen un libro se imaginan cada escena en la mente y por eso, muchas veces critico más las películas basadas en novelas, porque ya he creado un universo propio en mi cabeza. Cuando lei "El prícipe Caspian" me lo imaginé muy parecido a la obra de Adamson.
Como es propio del lenguaje audiovisual, a la hora de adaptar un texto para cine hay que cambiar algunas cosas que en pantalla no tendrían sentido. Sin embargo, aquí no han dejado nada en el tintero, complaciendo así a los fans de Lewis, pero además han añadido algunas tramas (como por ejemplo, el amor entre Susan y Caspian), potenciado aspectos que no tenían tanto relieve en la historia original (lógicamente, las batallas) o cambiado otros (caracteres enfrentados de Caspian y Peter). 
Igual es porque siempre lo tomo como referencia en este tipo de historias o porque realmente aquí lo han utilizado así, pero algunas escenas tienen su simil en "El señor de los anillos" (Caspian escapando de los soldados del castillo-Arwen escapando de los Nazgul, Edmund dejándose caer al vacío para ser recogido por un hipogrifo-Gandalf dejándose caer sobre Gwaihir para escapar de Isengard...).

Los cuatro actores han mejorado en su interpretación con respecto a la otra película y Ben Barnes, todo un acierto. No olvidar a Alicia Borrachero que, aunque sale poco tiene la presencia de la reina Prunaprisnia. Pero los que mejor actúan son los animalicos jeje

Aún estáis a tiempo de verla, seguro que no os decepcionará.
